Monday, July 17, 2006

LA REALIDAD DE LA DIASPORA

La Realidad de la Diáspora

Diversos son los motivos que nos han orillado a recorrer fronteras en la búsqueda de una utopía” El Sueño Americano”
La pobreza de nuestros pueblos, conflictos fraticidas, la negligencia de quienes nos dirigen y de aquellos que sobreponen sus intereses particulares sobre el hambre de los pobres o no más la simple aventura.
La carencia de una educación derivada de pobres programas educativos o por las simples raíces familiares resonantes de freses tales como “Yo no tuve escuela por que mi apa no la tuvo por darnos de comer” son algunas de las condicionantes que nos embarcan a la búsqueda de mejores oportunidades.

Venimos a una tierra lejana, en donde la barrera del idioma y tópicos como la discriminación, el racismo y la explotación entre hermanos son el pan nuestro de cada día.
Por ahora, son algunas de las razones que merman las oportunidades a los recién llegados ya que tienen la obligación de pagar el derecho de piso como dicen los caciques. Un círculo de números primos y compadres, indivisibles, los que no hacen ni dejan hacer y que nos les conviene el progreso de la comunidad ya que el opio de la ignorancia es su modus vivendi.

No se descartan las excepciones, los que tienden una mano amiga sin mirar a quien, que viene a ser una minoría, son fantasmas, no huelen ni hieden, ya que es su diario vivir librar su pellejo o cacaste como decimos en el calo de nuestras tierras.

La gran mayoría queda relegada a trabajar de sol a sol hasta reventar, en búsqueda de un mejor nivel económico que le permita salir adelante con su familia, la que tiene a su lado y la que dejo a costa de sacrificios y sometimiento de condiciones infrahumanas por tal de economizar y mandar puntualmente esas remesas. De vez en cuando se desahogan en los brazos de dios vaco y los placeres de las barras con el fin de olvidar la fatiga y la soledad. También se olvida de meditar y panificar, sin darse cuenta que el tiempo que invierta en su preparación hará la diferencia y le permitirá competir en este mercado laboral, vivir dignamente o al menos reconocer a los depredadores que están a la orden del día que le buscaran y aprovecharan su ignorancia. No aceptan que viven en el extranjero y albergan el sueño de regresar a la tierra que les vio nacer. Algunos con mas de 20 años y siguen con este sueño, viviendo como recién llegados y dejando pasar oportunidades.

El núcleo familiar se desintegra, ya que el trabajo y lo materialista del sistema lo ha absorbido, no queda tiempo y nos olvidamos de inculcar a nuestros hijos valores que forjen su conducta o trasladarles las experiencias vividas que pudieran ser útiles y que ellos no las vivan en carne propia. Esto con la esperanza que en un futuro no muy lejano no formen parte de las estadísticas que llenan los periódicos de este país.

Decir materialismo no solo es redundar en las manifestaciones a la preferencias superfluas a lo material, si no el hecho de asumir una postura egoísta y mantenerse ajenos a los hechos sociales que atañen a una comunidad fomentando con esta posición aun mas la desintegración.

La unidad es un elemento clave y digno de imitar, la que han hecho valer otros grupos étnicos que como nosotros y que por ahora compartimos esta misma región, alcanzando notoriedad.
Lo que no podemos decir de nuestra comunidad, ya que hace falta una desgracia, catástrofe o juego deportivo para que se manifieste. Y cuando esto pasa también sale a flote los que se rasgan las envestiduras y roban cámaras para ver que provecho sacan para sus intereses.

No hacen falta estadísticas o escuchar sermones de domingo para conocer nuestra realidad. Bastaría una excursión a los recintos penales, merodear por las calles u observar las esquinas para conocerla.
Buscar el origen o culpables llevaría tiempo y dinero, simplemente para que otros saluden con sombrero ajeno, si ya sabemos las respuestas y lo que se nos demanda es actuar ahora.

Lo anterior nos da un contexto de referencia que nos permite identificar situaciones que de alguna manera están interrelacionadas y que al final vienen a repercutir en la problemática que por hoy nos atiente LA JUVENTUD y sus distintas manifestaciones: La desintegración de la familia, abandono de los estudios, la vagancia, las drogas, las maras o gangas, la delincuencia, que de no hacer algo desde ahora el final que puede vislumbrase es la indigencia, la cárcel o la muerte.

Nuestra propuesta es presentar a las artes como una alternativa más, un catalizador de emociones y frustraciones, violencia e ira, un recurso alterno de ingresos y generadora de fuentes de trabajo, desarrollo económico y social, una fuente ilimitada de manifestaciones culturales, moduladora de la conducta del hombre que lo sensibilicé a ser eso, un ser humano con sus semejantes.

No lo podemos hacer solos.

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